Educación Personalizada


Nuestra acción educativa busca el desarrollo integral de la persona, lo que implica la formación religiosa, la formación social y la formación cultural. Para ello, todos nuestros esfuerzos se orientan a:

 

Educar en la fe, Supone un conocimiento del mensaje de Cristo que suscite en cada uno de sus miembros una respuesta libre y personal, que se alimenta en los sacramentos y se expresa en las actividades concretas de la vida.

Educar el sentido social, que significa desarrollar los valores de la persona, que residen en el ser y no en el tener, y llevar al conocimiento de la realidad de su país con vista a un compromiso concreto que promueva la justicia y la dignidad humana. Este compromiso es, a la vez,  personal y comunitario.

Educar el sentido crítico fomentando la iniciativa y la creatividad, que permiten formar  un juicio personal seguro y objetivo sobre las diferentes ideologías, acontecimientos y situaciones concretas de la vida.

 

Educar la inteligencia y la voluntad por medio de un trabajo intelectual serio, y una disciplina que prepare a sus miembros para dar respuestas cristianas en el mundo de hoy.

Educar para la libertad responsable, es decir, dar posibilidades de opción para saber escoger o renunciar libremente.

 

Principios de la Educación Personalizada


Respeto a la individualidad
Cada ser humano tiene su propia personalidad, definida tanto físicamente, en su manera de ser y reaccionar, como sus limitaciones y posibilidades. El ambiente educativo de la escuela debe permitir al alumno progresar en el valor de sí mismo como en obtener seguridad, lo cual es producto de una coherente relación entre sus capacidades y lo que espera de él. La educación personalizada parte de las necesidades propias del alumno y del ambiente para: ejercitar valores y actitudes, fomentar la investigación y el cuestionamiento continuo, tomar en cuenta su afectividad y que, con la orientación adecuada, pueda desarrollarse por su cuenta.
Educar para lo social
La educación personalizada pretende que el alumno se abra, se comunique y se relacione con otros para que viva la colaboración, el servicio y el liderazgo. Educar lo social significa que la escuela debe brindarle un clima que le facilite el desarrollo. En las relaciones interpersonales, crecen alumnos y educadores. Es indispensable una actitud de apertura y equilibrio emocional.
Propiciar la actividad creadora
La educación personalizada exige el desarrollo de la actividad como columna vertebral de la actividad diaria de la clase. Propiciar el pensamiento original es un aspecto que hace persona al hombre. La capacidad creativa es la que le permite construirse a sí mismo. Pierre Faure afirma que no hay creatividad sin rigor, ya que de otra manera se puede correr el riesgo de una fantasía de momento. Al tener disciplina, orden, esquema, hay posibilidad de una y varias soluciones. Otro elemento que favorece la creatividad es la expresión, una idea no existe si no tiene un código.
Aprender a aprender
El alumno, más que memorizar, debe adquirir destrezas para buscar la información y utilizarla, además de asumir una actividad de búsqueda constante para dar respuesta a las interrogantes que el mundo plantea.